2 ene. 2018

¿Los juegos de rol son juegos de mesa?

Hace un par de días leí por Twitter una pregunta interesante que personalmente consideraba cerrada, pero que creo que es preciso volver a ella de cuando en cuando, especialmente considerando el punto en que se encuentra la afición desde el 2000 con el auge de las mecánicas alternativas. ¿Los juegos de rol son juegos de mesa?




Creo que la pregunta merece un análisis desde una perspectiva lo más objetiva posible y esa es precisamente mi intención en este artículo. ¿Qué similitudes encontramos con un juego de mesa? ¿En qué se diferencia?


Volver a los orígenes

Antes de hablar de los juegos de rol, cabe mencionar a grandes rasgos los orígenes de los mismos, al menos teniendo en cuenta que su definición stándar es aún difusa. Obviaremos en este análisis a los juegos de rol en vivo (ReV o LARP) que exigen un análisis individual, por ahora hablamos del juego de rol clásico, de lápiz y papel.

Los juegos de roles como concepto de juego para grupos y simulaciones surgen en la década de los 60, momento en el cual un profesor de sociología del Boston College y Phd. en la Universidad de Michigan, William Anthony Gamson, crea SimSoc (Simulated society, Sociedad simulada en español) con el mismo objetivo que se usan hoy día en empresas, fortalecer las capacidades comunicativas y sociales de los participantes*. Entre otras curiosidades también es el creador conceptual de los juegos fantasy, como las ligas ficticias de deportes y e-sports en las que haces de mánager de uno de estos equipos.

Por otro lado tenemos los wargames o juegos de guerra, juegos de mesa tácticos con miniaturas que representan batallas históricas o ficticias, en que cada unidad posee sus propias estadísticas y capacidades. Su origen es muy anterior a SimSoc: Aproximadamente en 1780, momento en que se vislumbra su enfoque como juego comercial. Uno de sus célebres jugadores fue H. G. Wells.

Pero nuestro hobby es muy posterior. En 1974 surge Dungeons & Dragons de la mano de Dave Arneson y Gary Gygax, fusionando la mecánica estratégica de los wargames, la participación y los aspectos narrativos de SimSoc, llevándolos más allá, creando un juego en que los Personajes no sólo combatían, sino que además tenían un trasfondo, una trama, unos porqués. A este tipo de juego se le llama juego de rol, ya que los Jugadores interpretan el papel de los Personajes implicados.



El nexo con los juegos de mesa

Desde el momento de su nacimiento, los juegos de rol poseen un nexo común con los juegos de mesa. En su concepción existió una gran influencia de los wargames debido al interés en los mismos de sus autores. Del mismo modo heredan los componentes, como fichas y anotaciones, estadísticas, habilidades, dados y en ocasiones, figuras, para representar lo que ocurre en la ficción. En concreto la variedad de dados empleados es por el mismo interés de Gygax en usar los que había encontrado en una tienda y emplear algo más que dados de seis caras, pero eso es otra historia. Al final tenemos una fusión de conceptos de los dos juegos anteriormente mencionados.

Entonces ¿Es un subgénero de los juegos de mesa, al que le introdujeron elementos de los llamados juegos de roles (Como SimSoc)? ¿Qué les une y sobre todo, qué les diferencia?


¿Subgénero o no?

Los juegos de rol podrían ser considerados subgénero por muchos motivos. El primero de ellos es porque el tipo que nos ocupa (Ya hemos mencionado que ignoramos por ahora ReV o LARP) suele jugarse en torno a una mesa (o superficie, pero por lo general…) y sobre todo por los elementos comunes: Dados, fichas, hojas de papel, anotaciones, lápices, miniaturas y la presencia de reglas que deben seguir todos los Jugadores. A veces podemos incluir hasta un tablero, cuadrículas o hexágonos, lo que lo acerca aún más a los juegos de mesa tradicionales. Aunque sea un detalle menor, en algún momento han compartido incluso el packaging, y no digamos ya las secciones en establecimientos y comercios.

Pero al contrario que los juegos de mesa, una gran parte de lo que ocurre en los juegos de rol se da en la imaginación y las mentes de los participantes, con una gran libertad, siendo el reglamento un marco de resolución de conflictos, una guía, más que rieles estrictos como puede ocurrir en la gran mayoría de juegos de mesa. Es decir, el juego de rol te da herramientas para resolver situaciones, pero habitualmente no otorga las situaciones por sí mismas y además cada participante observa los eventos de una forma diferente en su imaginación, al contrario que en un juego de mesa, que habitualmente es el tablero o entorno de juego el que moldea la experiencia.



La clave es el espacio imaginario compartido

Es aquí donde tenemos la gran diferencia. La imaginación de los participantes y la narración compartida genera lo que conocemos como Espacio Imaginario Compartido (EIC), de manera que un observador externo a la partida no puede llegar y ver simplemente cómo han transcurrido los eventos hasta ese momento… al contrario que con los juegos de mesa, cuyos eventos en muchas ocasiones pueden deducirse por observación del tablero o está definidos por éste.

Este punto es muy importante y espero poder explicarme con claridad: Los juegos de rol emplean reglas, dados y anotaciones, pero lo que ocurre en cada sesión no es lo que anotamos, los resultados o la situación de los Personajes en el mapa. Es lo que ocurre en nuestra imaginación y narración, el resto de elementos son indicativos. Observando las Hojas de Personaje de D&D no podemos saber qué está ocurriendo en la partida, observando un momento cualquiera de una partida de Monopoly o Magic: The gathering sí.


¿Es el momento de categorizarlos?

Es obvio que según a lo que demos más importancia podemos clasificar los juegos de rol como categoría independiente o como subgénero de los juegos de mesa, sin embargo la diferencia que establece el EIC me parece definitoria.

Personalmente, hasta hace muy poco los consideraba un subgénero, pero el análisis a partir de la pregunta citada en Twitter ha hecho que me lo replantee. El EIC es la base de los juegos de rol de mesa, los ReV o LARP e incluso de los juegos de roles, y está poco o nada presente en los juegos de mesa, del mismo modo que no exigen lo mismo a los participantes.

Existen muchos juegos de mesa y de rol diferentes, con unos u otros elementos e incluyendo unas otras influencias, pero a pesar de sus orígenes cercanos a los juegos de mesa, no está del todo claro aún si son exactamente lo mismo. Quizá aún sean un subgénero, quizá no lo fueron nunca o ya merecen su propia categoría. Yo he cambiado de opinión, antes pensaba que eran un subgénero por los nexos comunes, ahora creo que son un género en sí mismos por su diferencia, una diferencia que supone la mayoría de la experiencia y de la que carecen los juegos de mesa, aunque a los profanos seguiré describiéndolo como uno de ellos, es mucho más sencillo.

Cada cual tendrá su parecer y encontrará argumentos para ello, el objetivo de este artículo es reflexionar y debatir sobre ello. ¿Tú qué crees?



* En español no diferenciamos en cuanto a referencias a los juegos de rol específicamente terapéuticos o con otros objetivos que no sean el lúdico de aquellos que nos ocupan en este blog, los lúdicos. Usaremos juegos de roles para referirnos a los primeros, y juegos de rol para los segundos, los meramente lúdicos.